Cómo abordar la Prevención de Riesgos Laborales en trabajos desarrollados en grandes altitudes
Aprenda sobre los efectos de la disminución de oxígeno, temperatura y aumento de la radiación solar en grandes altitudes, y las medidas preventivas esenciales para proteger la salud de los trabajadores.
· 7 minutos · Segurança no Trabalho
En muchas regiones, es común que una parte significativa de la población resida y trabaje en altitudes superiores a 2.000 metros sobre el nivel del mar. Esta realidad, impulsada por sectores como la minería y el turismo, lleva a la migración de profesionales a ambientes de gran altitud.
Sin embargo, en altitudes geográficas superiores a 2.000 metros, surgen condiciones climáticas específicas que afectan a los organismos de personas no habituadas a trabajar en estos lugares. Tales condiciones incluyen la disminución de la concentración de oxígeno en el aire, la reducción de la temperatura ambiente y el aumento de la radiación solar.
Estos factores influyen en las respuestas fisiológicas del organismo, aumentando el riesgo de alteraciones graves en trabajadores susceptibles. Es fundamental que las empresas consideren estos nuevos riesgos laborales en trabajos desarrollados en grandes altitudes. En este contexto, se vuelve crucial conocer los potenciales efectos adversos de estos parámetros climáticos en la salud, así como las mejores prácticas de prevención.
Disminución de la concentración de oxígeno
Cuanto mayor es la altitud, menor es la disponibilidad de oxígeno, lo que provoca alteraciones en los sistemas y órganos corporales, generalmente los más afectados debido a la mayor necesidad de oxígeno. La escasez de oxígeno fuerza al organismo a adaptarse, aumentando la frecuencia cardíaca y el volumen ventilatorio. El éxito de estos mecanismos de adaptación depende de factores objetivos como la altitud alcanzada, la humedad ambiental, la temperatura y la velocidad de ascenso, entre otros. También influyen factores subjetivos como la genética, la alimentación, la hidratación y otras características individuales.
Si no ocurre una compensación adecuada, pueden aparecer los síntomas de la Enfermedad Aguda de Montaña (EAM), manifestados por dolores de cabeza, náuseas, malestar general y afecciones cardíacas. En casos más graves, la exposición a la altitud puede llevar a complicaciones como Edema Pulmonar de Altitud (EPA) y/o Edema Cerebral de Altitud (ECA), que afectan severamente a los pulmones o al cerebro. En estas circunstancias, la persona debe ser transportada inmediatamente a una altitud inferior.
Disminución de la temperatura
Al igual que la disponibilidad de oxígeno, la temperatura ambiente presenta una relación inversamente proporcional a la altitud geográfica. Se estima que el gradiente térmico negativo es de 0,5 a 1°C por cada 100 metros de altitud. Considerando que el cuerpo humano necesita mantener una temperatura constante de 36°C, la exposición al frío puede causar dos tipos de efectos adversos para la salud:
- Efectos agudos: Locales (congelación de algún miembro) o generales (déficit de atención o desorientación espacial).
- Efectos crónicos: Enfermedades o problemas pulmonares, de oídos o de ojos.
Aumento de la radiación solar
No solo el calor, sino también la ubicación geográfica influye en la radiación solar que percibimos. Cuanto mayor es la altitud de un lugar, menor es la atenuación de los rayos solares por la atmósfera, por lo que la radiación UV es mayor que al nivel del mar. Se estima que, por cada 1 km de altitud, la intensidad de la radiación solar aumenta entre 13% y 15%.
Para trabajadores en grandes altitudes, esto representa un riesgo significativo, ya que la exposición frecuente a la radiación solar puede causar daños graves en la piel, así como alteraciones en la visión o en el sistema inmunitario.
Entre los efectos de la radiación UV en la salud, destacan:
- Envejecimiento prematuro
- Descamación
- Lesiones cutáneas
- Quemaduras solares
- Cáncer de piel (Melanoma y no melanoma)
- Cataratas
- Pterigión (Crecimiento de la conjuntiva que puede bloquear la visión)
- Degeneración macular (Parte de la retina donde la percepción visual es más aguda)
- Inmunosupresión (Debilitamiento del sistema inmunitario).
Mejores prácticas de prevención
Ante los riesgos laborales asociados a los trabajos en grandes altitudes, es crucial que las empresas que operan o realizan actividades en regiones de elevada altitud adopten medidas preventivas en beneficio de sus colaboradores. Entre estas medidas, destacan:
- Realizar exámenes preadmisionales para determinar: a) alteraciones moderadas y severas de la capacidad funcional respiratoria; b) evidencias de cardiopatía hipertrófica; c) hipertensión arterial sin control médico; d) otros exámenes que comprueben la aptitud o inaptitud para el trabajo en altitud.
- Mantener oxígeno disponible en las instalaciones o lugares de trabajo, si fuera necesario.
- Adecuar los puestos de trabajo a las características de los trabajadores, para evitar fatiga excesiva.
- Disponer de personal de salud cualificado, instalaciones médicas necesarias y medios para el transporte de trabajadores en casos graves.
- Reducir al máximo la exposición directa al aire libre cuando la temperatura sea negativa, utilizando cabinas aisladas y climatizadas. En caso de trabajo al aire libre, disponer de dispositivos de protección para el rostro y los ojos.
- Prestar atención al aporte calórico de la alimentación y proporcionar comida caliente durante el horario de trabajo.
- Usar protección ocular UV y vestuario adecuado para protegerse de la radiación UV.
- Realizar evaluaciones médicas periódicas para detectar posibles daños en la piel y la vista.
- Usar cascos con protección para el cuello.
- Utilizar protectores solares con protección UV, adecuados a cada fototipo de piel, aplicados con la periodicidad determinada por la evaluación de riesgo del trabajador.
Cada organización debe analizar todos los riesgos mencionados en conjunto con el Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo, e implementar programas de prevención y control, así como de Vigilancia Médica Ocupacional. Estos programas son esenciales para la protección de la salud de los trabajadores y para la propia empresa.