Cuando trabajar como repartidor puede costar la vida
Descubra los principales riesgos para la seguridad y salud de los repartidores y las medidas preventivas para garantizar su protección, incluyendo las adaptaciones a la legislación portuguesa de seguridad en el trabajo.
· 10 minutos · Segurança no Trabalho
El perfil del repartidor es el de un joven, de entre 18 y 35 años, que entrega, a tiempo parcial o completo, productos de todo tipo de empresas –no solo de restauración– en bicicleta o moto, utilizando una mochila de grandes dimensiones a la espalda y, frecuentemente, trabajando de forma simultánea para varias plataformas.
Trabajar y cobrar "a destajo" ejerce una enorme presión sobre los repartidores, que se agrava por la geolocalización continua por parte de la empresa y del cliente. Esto implica que se desplacen muy rápidamente por nuestras ciudades, lo que resulta en una mayor probabilidad de accidentes de trabajo.
Principales riesgos para los repartidores
Además de los accidentes de tráfico y las caídas, los repartidores están expuestos a otros riesgos laborales que pueden pasar desapercibidos:
- Problemas musculoesqueléticos debido a la manipulación manual de las cargas transportadas y a las posturas inadecuadas durante la conducción.
- Problemas respiratorios derivados de la contaminación de las ciudades y de la exposición a los gases de escape de coches y autobuses. Está demostrado que los repartidores absorben más de un 50% de gases tóxicos que el resto de los usuarios de la vía.
- Problemas auditivos debido a la exposición continua al ruido del tráfico.
Otros riesgos significativos a los que están sujetos los repartidores, y que pueden estar relacionados con accidentes de tráfico y trastornos musculoesqueléticos, son los aspectos psicosociales:
- El principal sería el estrés debido al elevado nivel de atención y alerta que exige el trabajo, la sobrecarga y falta de control sobre las tareas, las presiones para realizar más entregas en el menor tiempo posible y para obtener una buena valoración por parte del cliente.
- La precariedad en la contratación, el trabajo solitario y la competitividad con otros repartidores para conseguir los mejores servicios, sin olvidar la dificultad para establecer límites entre el trabajo y el descanso debido a la hiperconectividad, o la falta de comunicación directa por la virtualización de las herramientas disponibles, pueden ser causa de adicciones, depresión o burnout, entre otros.
Por todo ello, resulta imprescindible garantizar la integridad y seguridad de los repartidores, tanto desde el punto de vista físico como mental. No se trata de un trabajo común de un operario en una fábrica, donde los riesgos pueden estar más controlados, por lo que se exige una metodología y un enfoque diferentes para su prevención.
Medidas preventivas esenciales
Frente a los diferentes factores de riesgo identificados, ¿qué medidas preventivas se pueden aplicar?
Prevención de accidentes y caídas
Para prevenir lesiones como traumatismos craneoencefálicos o lesiones diversas en el tronco y extremidades, se deben considerar las siguientes medidas:
- Respetar las normas de circulación y evitar distracciones.
- Mantener la atención en la vía y parar en un lugar seguro para consultar cualquier información sobre la ruta o el pedido.
- Evitar maniobras bruscas y repentinas que puedan sorprender a otros conductores.
- Señalizar los cambios de carril y la incorporación a otras vías.
- No acelerar al cruzar semáforos en ámbar intermitente.
- Adecuar la velocidad a las condiciones del tráfico y de la vía.
- Recopilar antes de la entrega toda la información necesaria sobre la ruta.
- Utilizar los equipamientos de protección individual (EPI) necesarios. Todos los trabajadores que realizan su labor en vehículos de dos ruedas deben utilizar, como mínimo, casco, guantes y chaqueta, con el fin de evitar las lesiones más comunes relacionadas con caídas y otros accidentes. También es importante el uso de ropa reflectante para aumentar la visibilidad.
- Prestar especial atención a las condiciones climáticas adversas y, en esas situaciones, priorizar siempre la seguridad y valorar la prestación del servicio.
- Las lluvias intensas disminuyen la adherencia de la vía, la vuelven más resbaladiza, reducen la eficacia de los frenos y, todo ello, en un contexto de visibilidad muy reducida, haciendo que los desplazamientos sean realmente peligrosos.
- Durante el verano, a los riesgos habituales se suma el riesgo de golpe de calor debido a las altas temperaturas, sobre todo en las horas centrales del día, que generalmente coinciden con un mayor volumen de entregas. En esta situación, la hidratación continua y el aumento de los periodos de descanso son imprescindibles.
- Prohibición del consumo de drogas y alcohol. Las drogas y el alcohol deterioran la capacidad de conducción, por lo que su consumo está totalmente prohibido durante la conducción. Además, algunos medicamentos afectan negativamente a las condiciones físicas o cognitivas, siendo importante consultar al médico sobre la compatibilidad entre estos y la conducción de vehículos.
- Garantizar el mantenimiento adecuado de los vehículos. Se debe garantizar el mantenimiento adecuado de los vehículos utilizados para el trabajo, ya sean motos, bicicletas o patinetes, mediante revisiones periódicas.
Manipulación de productos
Durante la manipulación de los productos que se van a entregar, que puede exigir un esfuerzo continuo y tensión en los miembros superiores, espalda y cuello, se debe:
- Colocar los artículos a distribuir en sus respectivos contenedores, asegurando su estabilidad para que no se desplacen en su interior.
- No sobrecargar los contenedores; el peso total, incluida la carga, no debe superar los 10 kg.
- Manipular y sujetar la carga cerca del cuerpo y no levantarla por encima de los hombros.
- Evitar la torsión o inclinación del tronco durante la manipulación de la carga.
Aspectos psicosociales y reducción del estrés
Para disminuir el estrés, la ansiedad y la insatisfacción laboral producidos por el elevado nivel de exigencia del trabajo, se pueden adoptar las siguientes medidas:
- Tener un mayor control sobre las tareas a realizar y una mayor autonomía.
- Organización adecuada del horario de trabajo, respetando las pausas y el tiempo de descanso para evitar la fatiga.
- Establecer sistemas de control por parte de la plataforma, más que por parte del cliente, de forma que sean más objetivos.
- Revisar el modo de remuneración para evitar que se incentive la inmediatez de las entregas.
- Favorecer y garantizar la desconexión digital fuera del horario de trabajo.
Protección eficaz de los repartidores
Para garantizar una protección eficaz de los repartidores, es fundamental:
- Que exista un marco legal específico que contemple los derechos laborales de los repartidores, como se prevé en el Código de Trabajo portugués, concretamente en el Artículo 131 del Código de Trabajo portugués sobre la formación profesional obligatoria anual de 40 horas, y las demás disposiciones aplicables en materia de seguridad y salud en el trabajo.
- Realizar las correspondientes evaluaciones de riesgos del puesto de trabajo que detecten detalladamente las deficiencias en seguridad, ergonómicas, higiénicas y psicosociales.
- Los repartidores deben recibir formación en conducción defensiva, para que puedan anticipar peligros con la suficiente antelación, gestión del tiempo, herramientas para gestionar el estrés y atención al cliente, para saber cómo lidiar con las incidencias que puedan surgir.