Simulacros: Reforzar el conocimiento en Seguridad y Salud en el Trabajo

Simulacros de seguridad y salud laboral en España. Aprenda a planificar y ejecutar ejercicios para reforzar la preparación ante emergencias.

· 7 minutos · Segurança no Trabalho

Simulacros: Reforzar el conocimiento en Seguridad y Salud en el Trabajo

Es común encontrarse, a través de los medios de comunicación, con noticias de accidentes (incendios, explosiones, fugas de productos químicos) en industrias o edificios, que resultan en víctimas y cuantiosos daños materiales y ambientales. Situaciones cuya dimensión e impacto difícilmente nos dejan indiferentes.

La prevención y el mantenimiento de las instalaciones son esenciales para evitar una situación de emergencia. Sin embargo, si esta se materializa, es crucial actuar de inmediato para garantizar la seguridad de las personas afectadas, controlar la situación, limitar su extensión y prevenir daños mayores.

Aunque se espere nunca vivenciar una situación de estas en la empresa, es fundamental estar preparado. Todas las empresas deben anticipar las potenciales emergencias derivadas de su actividad o de factores externos, y estar aptas para enfrentarlas con sus propios medios. Para ello, deben elaborar Medidas de Emergencia o un Plan de Autoprotección, que constituyen el conjunto de acciones y medidas destinadas a dar una respuesta adecuada a estas situaciones.

Para verificar la adecuación y eficacia de estos planes y medidas de emergencia, el mejor enfoque es la realización de simulacros.

Objetivos de un Simulacro

Los simulacros persiguen diversos objetivos cruciales en la gestión de emergencias:

Tareas Previas a la Realización del Simulacro

Antes de realizar un simulacro, es indispensable la formación del personal que integra los equipos de control de emergencias y la información a todos los colaboradores sobre las medidas a adoptar. Una vez cumplida esta etapa, es posible organizar un simulacro para comprobar si las medidas y actuaciones se desarrollan en la práctica conforme a lo previsto.

La realización de un simulacro exige una planificación previa y detallada del escenario de emergencia a recrear. Es aconsejable una reunión preparatoria entre los responsables para definir el tipo de emergencia a simular, fechas, horario, lugar o zona afectada, personas y equipos involucrados, entre otros aspectos.

En función de los riesgos existentes y de la tipología de las emergencias, los simulacros pueden variar en complejidad e implicar la movilización de diferentes efectivos, siendo conveniente incluir la evacuación. Se debe también considerar la posibilidad de tener observadores externos a las tareas de intervención, debidamente identificados y distribuidos en puntos estratégicos, para verificar el desarrollo de las acciones y detectar fallos y oportunidades de mejora.

Gestión de la Información

Al realizar un simulacro, llega el momento de poner en práctica lo aprendido. La primera vez que se realiza un simulacro en una empresa, es recomendable avisar a todo el personal con antelación sobre el día, la hora y las condiciones de realización, a fin de evitar situaciones de pánico e incomodidad, que pueden surgir si alguien lo confunde con una emergencia real.

En simulacros posteriores, es igualmente conveniente recordar o reforzar la información de los procedimientos de actuación y la formación específica a todos los participantes. Es importante que los simulacros se realicen periódicamente para que el personal adquiera hábitos y asimile gradualmente las pautas de comportamiento.

De acuerdo con el nivel de entrenamiento y las experiencias anteriores, la información facilitada a los trabajadores puede ser progresivamente restringida, ocultando la hora, después el día de la semana, hasta alcanzar una respuesta serena, organizada y eficaz ante una situación de emergencia.

También se puede aumentar progresivamente la complejidad de las situaciones, incorporando elementos que, aunque poco comunes, puedan surgir durante una emergencia y dificultar las actuaciones (bloqueo de salida de evacuación habitual, fallos en los sistemas de alerta o comunicación, personas atrapadas, ausencia de elementos de los equipos, heridos, etc.). El simulacro debe ser periódico, pero no debe convertirse en una actividad monótona y rutinaria. Con creatividad e imaginación, puede convertirse en un desafío para la organización.

Para establecimientos con riesgo elevado, ya sea por la actividad desarrollada o por las características del lugar, puede ser aconsejable invitar a los medios de ayuda externos (activos o como observadores). Así, es posible verificar la coordinación de las acciones y permitir que estos conozcan las instalaciones de primera mano, evaluando las dificultades en caso de intervención. En cualquier situación, es crucial avisar con antelación a los servicios de emergencia y a la policía sobre la realización de los simulacros, para evitar la movilización de medios derivada de alertas de terceros que puedan observar una situación anómala.

Analizar para Mejorar

Una vez finalizado el simulacro, es esencial proceder a una evaluación del ejercicio y extraer conclusiones, principalmente relacionadas con los tiempos de respuesta, actuaciones, procedimientos, uso de equipos de protección, coordinación, comunicaciones, incidentes, entre otros. Los resultados de este análisis y sus conclusiones deben ser registrados en un informe, que incluirá también las medidas correctivas o preventivas a implementar.

No se debe considerar un fracaso la detección de fallos en el simulacro o imperfecciones en su funcionamiento. Por el contrario, es la identificación de estos fallos lo que permite la mejora continua de las medidas y procedimientos adoptados y, sobre todo, constituye un entrenamiento y un aprendizaje valioso. Al fin y al cabo, aquello que realmente se aprende es lo que se vivencia en la práctica.

Escrito por Carla Correia

Diretora Desenvolvimento de Negócios

Carla Correia es Directora de Desarrollo de Negocio de Quirónprevención Portugal, donde impulsa alianzas estratégicas y el crecimiento de la oferta de formación y prevención. Se centra en crear soluciones que ayudan a las empresas a cumplir sus obligaciones legales con simplicidad y valor añadido.